La extremada variedad de géneros y de estilos utilizados a lo largo de su filmografía por Louis Malle, ya que realizó desde numerosos documentales hasta westerns cómicos (“Viva María!”, en 1965 con Brigitte Bardot como protagonista) o películas de ciencia-ficción surrealista (“El Unicornio” -Black Moon-, en 1975), no nos puede ocultar, sin embargo, el importante nexo de unión entre su obra y el cine francés de la “Nouvelle Vague”; un nexo de unión que, en tanto constante discursiva fílmica, permite reconocer asimismo la influencia de este cineasta, confirmada por su éxito en los EE.UU., en el cine posmoderno de finales del siglo XX.
Malle se adelantó en cierta medida a la “Nueva Ola” del cine francés, ya que su primer largometraje de ficción, un “filme noir” titulado “Ascensor para el cadalso” (Ascenseur pour l’échafaud, 1957), realizado dos años antes del comienzo oficial de este movimiento cinematográfico, posee algunos de sus rasgos característicos, los cuales se pueden percibir sobre todo en la secuencias semidocumentales que muestran un París moderno y frío, lleno de grandes edificios de oficinas y con un tráfico denso.
| ISBN | Año | Formato | Páginas | Precio |
|---|---|---|---|---|
| VA-543-89 | 2010/12 | 17x24 | 24 | no venal |