Obra Social

 

Número 192 - Charles Chaplin

Pedro Sainz Guerra / Luis Martín Arias

Dado que el cine es un lenguaje, las cuestiones del significado y del sentido son esenciales en su interpretación. Es inevitable, por tanto, que frente a una película nos preguntemos qué quiere decir, qué mensaje nos transmite o qué experiencia nos propone y, finalmente, que consideremos también cómo se sitúa, o mejor dicho nos sitúa, en relación con el problema del conocimiento. Dicha película, ¿nos pone en contacto con la realidad (y lo real)?, ¿nos permite conocer algo sobre el mundo que nos rodea o sobre nosotros mismos?

De este modo, podemos plantear la historia del cine como un continuo e inacabable combate entre lo poético y lo ideológico, de tal modo que Charlot, siendo como es uno de los iconos más importantes de todo el Siglo XX, ha de resultar una fi gura ciertamente ejemplar de este conflicto. Charlot, como arquetipo, es él mismo el cine de los primeros 6 tiempos; atesora en su interior la clave interpretativa del proceso de constitución de este arte particular, el último inventado por la humanidad. Un arte que, inopinadamente, emerge a partir de un artefacto mecánico, de una máquina similar a esas otras maquinarias industriales que tan acertada y aceradamente crítica Chaplin en “Tiempos modernos” (1936).

Número 192 - Charles Chaplin
ISBNAñoFormatoPáginasPrecio
VA-543-892011/0217x2426no venal
  Versión Descargable(376,94KBytes)