Una de las ideas más extendidas sobre los artistas en general y los plásticos en particular es que somos tremendamente individualistas. Y es cierto que solemos trabajar solos porque el barullo no suele llevarse bien con el viaje interior que necesitamos hacer para cubrir esa necesidad de expresión personal y singular. Pero, en algunos casos, esa tendencia se rompe conscientemente para compartir trabajo con otros colegas. Ya en el siglo XX algunos artistas plásticos, bien es verdad que pocos, lo han hecho con mayor o menor fortuna: los surrealistas, el grupo Cobra, o Warholl, Basquiat y Clemente, y en España el Equipo Crónica, son algunos ejemplos.
Mi experiencia al respecto ha sido y es enormemente enriquecedora, y abarca varias ramas de las llamadas artes visuales.
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Javier Bustelo, enero 2010.